lunes, 26 de diciembre de 2011

¿Que es el embrión humano?

Cuando uno considera si es ético o no la manipulación de un organismo biológico, la respuesta a esa pregunta, dependerá a su vez de la respuesta a una pregunta fundamental: ¿Que es?

Acertar en la identidad y la condición del objeto que pretendermos manipular es esencial.

En el campo de la medicina obstétrica y de la medicina reproductiva, los debates éticos se han extendido durante cuatro décadas. En los argumentos opuestos, entre las partes enfrentadas, se presume la buena intención de todos los involucrados, y luego se deben hacer las preguntas esenciales, que la verdad de la ciencia y la razón deben guiar.

Muchos afirman que la vida comienza en un punto distante de la fecundación, siempre más allá del punto en el que proponen una cierta manipulación (aborto, el cultivo de células madre embrionarias, crioconservación, etc.). Así, siempre hay una lista de las funciones biológicas que se dan para definir cuándo comienza la vida humana: la capacidad cognitiva, el desarrollo, etc.

La simple verdad biológica, es que la teoría celular establece, que todas las células se derivan de células preexistentes. No existe ningún período oscuro que distancie la aparición de la "vida" del momento de la unión del espermatozoide y el óvulo.

Podemos apreciar, en las etapas de Carnegie sobre el desarrollo humano, que indican que el desarrollo humano comienza en la etapa de cigoto (cuando se fusionan el óvulo y el espermatozoide). 
Junto a lo anterior, está la afirmación del biólogo y lider en la materia Scott Gilbert, autor de libros sobre el desarrollo. En su texto, Gilbert nos lleva a través del ciclo de vida de un perro. Ese texto, Biología del Desarrollo (2005), de lectura casi obligatoria para todos los profesionales que quieran mantenerse o estár al día en embriología. De acuerdo con Gilbert:
"Las formas tradicionales de clasificación catalogan a animales de acuerdo con su estructura adulta. Pero, como JT Bonner (1965) señaló, este es un método muy artificial, porque lo que consideramos un individuo es por lo general sólo una porción breve de su ciclo de vida. Cuando consideramos un perro, por ejemplo, por lo general uno se imagina a uno adulto. Pero el perro es un "perro" en el momento de la fecundación de un óvulo de perro por un espermatozoide de perro. Sigue siendo un perro, incluso cuando es un perro senil moribundo. Por lo tanto, el perro es en realidad el ciclo de vida del animal, desde la fertilización hasta la muerte."
En primer lugar, hay que tener en cuenta cómo se establece la palabra perro, para comunicar la esencia misma del organismo:
"Pero el perro es un "perro" a partir de la fecundación de un óvulo de perro por un espermatozoide de perro..."
Lo mismo puede decirse de todos los vertebrados, incluyendo gatos, jirafas, chimpancés y humanos. Sustituyendo la palabra humano por la de perro, en el análisis de Gilbert se llega al meollo de la cuestión. Somos humanos en la totalidad de nuestro ciclo de vida. Para cada etapa de desarrollo, nuestra forma y función, es completa y entera, según lo que corresponde a esa etapa de nuestro desarrollo. Así el niño prepúber es plenamente humano, a pesar de que carece de la capacidad para ejecutar todas las funciones humanas, tales como el razonamiento abstracto, o la reproducción.

De la misma forma, el embrión desde el inicio de su existencia está vivo y es plenamente humano, aunque sea un humano inmaduro y todavía no pueda ejecutar todas sus funciones orgánicas humanas. 

El texto citado de Scott Gilbert, me recuerda que en Costa Rica, la Sala Constitucional, de conformidad con el artículo 50 de nuestra Constitución Política, ha protegido los huevos de las tortugas baula (Dermochelys coriace) --la más grande del mundo-- por cuanto Playa Grande, Playa Langosta y lugares aledaños, ubicados en la Provincia de Guanacaste, está entre las tres áreas de importancia mundial donde anidan y se reproducen las tortugas baula. Incluso por Ley N° 7524, se señaló claramente que la conservación y protección absoluta de la Tortuga Baula y su hábitat de anidación, constituye el fin principal de la creación del Parque Nacional Marino Las Baulas de Guanacaste. Esto reviste una enorme importancia si se considera que la “Lista Roja de Especies Amenazadas de la Unión Mundial para la Naturaleza” clasifica a la tortuga baula en la categoría de especies en peligro crítico (http://www.iucnredlist.org/).

Lo que me parece curioso, es que cuando se trata de proteger a los huevos de tortuga, nadie pone en duda, que de un huevo de tortuga: ¡saldrá una tortuga! Pero cuando se trata de un embrión humano, entonces sí, de forma irracional, algunos ponen en duda su condición plenamente humana. 




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Reacciones:

4 comentarios:

Excelente como siempre Alexandra! Dios te bendiga!

Gracias Lorca por tu comentario! Me anima ver tu compromiso con la promoción de la cultura de vida! Un abrazo!

Alexandra, me encanta como se ve tu blog ;) Genial.
pienso que se debe respetar cualquier ser vivo, sea cual sea la especie, todos son seres VIVOS, sienten. No porque se estan formando, porque no hablan, porque no se puede defender, hay que tomar decisiones erradas en nombre de ese ser. Hay que dar valor a la vida, hay que dar valor a un ser que SIENTE y LUCHA por estar en este MUNDO.

Gracias Madre Novata por tu comentario! La lucha por los seres humanos más frágiles e indefensos es una lucha de todos! Un abrazo!

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