lunes, 28 de octubre de 2013

Rehabilitar la política

Con motivo de la convocatoria a elecciones generales que se celebrará en febrero del 2014, en el ejercicio de la libertad religiosa, de pensamiento y de expresión, que garantiza nuestra Constitución, la Conferencia Episcopal de Costa Rica emitió el documento “Rehabilitar la Política”, a efecto de ofrecer ocho criterios éticos que puedan iluminar el proceso electoral y la vida democrática en nuestro país.

Se inicia el documento indicando que, la actual crisis política es, de carácter ético; con palabras de Juan Pablo II quien dijo “Sin fundamentos éticos la democracia, con el pasar del tiempo, corre el riesgo de deteriorarse e incluso de desaparecer”, concluyen que uno de los mayores peligros para nuestra democracia es el relativismo ético, que niega un criterio objetivo y universal para establecer el fundamento y la correcta jerarquía de valores.

El primer criterio se refiere a la persona humana como centro de toda acción política, pues la justicia social sólo puede obtenerse si se respeta el valor fundamental de la dignidad humana, que está por encima de todo y no admite, por su superioridad, nada equivalente a ella.

El segundo criterio es respetar y acoger la vida en todas sus etapas, citando entre otros argumentos, el artículo 21 de la Constitución Política y el artículo 4 del Pacto de San José, que garantizan la inviolabilidad de la vida humana.

El tercer criterio se refiere a la tutela y la promoción de la familia, pues razonan que el poder civil ha de considerar como deber grave el reconocimiento de la auténtica naturaleza del matrimonio y de la familia, para protegerla y fomentarla, así como asegurar la moralidad pública y favorecer la prosperidad doméstica.

El cuarto criterio es la crisis ecológica como problema moral, siendo la protección del medio ambiente un desafío, insta a defenderlo y valorarlo como bien colectivo, destinado a todos, y a las generaciones futuras.

El quinto criterio alude a la honestidad y transparencia. Preocupa a los señores Obispos los problemas de corrupción, que consideran un grave problema moral que desfigura de raíz el papel de las instituciones políticas y daña su capacidad para fomentar y asegurar el bien común de todos los ciudadanos; y además hace perder la credibilidad y aumenta la desesperanza del pueblo en general.

En el sexto criterio se menciona la obligación de hacer propuestas claras y realistas, pues se ha hecho una práctica sistemática, la banalización del discurso y del quehacer político. Piden que las propuestas políticas sean concretas, entendibles, bien sustentadas y realizables; sólo así se puede superar esa percepción propagandística que hace aparecer a los políticos como simples manipuladores de la opinión política.

Bajo el título de Promoción de la “Cultura del Encuentro”, el sétimo criterio pide facilitar un diálogo nacional constructivo, bien informado, equitativo y democrático, para lo cual se debe promover la participación de la población en la generación de las políticas públicas y no demandar de ella una actitud pasiva o de dependencia.

El octavo criterio se refiere a la justicia y al bien común, que fundamentaron en el amor verdadero, que no tolera las desigualdades ni las injusticias. Se reiteró el principio de la Doctrina Social de la Iglesia que indica que los bienes de este mundo están originariamente destinados a todos y por ello la razón de ser de la política es la búsqueda del bien común.

Nos ha sorprendido que contra este documento se presentara un amparo electoral. Si bien el artículo 28 de la Constitución prohíbe hacer “propaganda política”, cualquiera que lea el documento puede comprobar que no lo es, al contrario, puede ser un valioso aporte para quienes quieren votar de acuerdo con lo que les dicta su conciencia. Esperamos que el Tribunal Supremo de Elecciones lo rechace.

Este comentario se publicó en Diario Extra  el 24 de octubre del 2013 en la columna 

Reacciones:

0 comentarios:

Publicar un comentario