domingo, 17 de julio de 2011

POR EL INTERES SUPERIOR DEL NIÑO


 Me permito responder lo publicado en el Foro del Periódico La Nación, bajo el título “Censura de información no acaba violencia contra niñas”. No es cierto que yo crea que el problema de los embarazos de niñas en Costa Rica desaparecerá a partir del momento en que los órganos estatales costarricenses, incluida la Sala Constitucional, frenen y suspendan los mensajes divulgados por la Asociación Demográfica Costarricense (ADC).
Los carteles de la ADC motivaban a los niños a reclamar el inexistente “derecho” a condones y pastillas anticonceptivas, siendo así una campaña proactiva que, además, los invitaba a ser partícipes de lo que nuestra legislación considera delito: las relaciones sexuales con niños y niñas.
Tampoco es cierto que tenga miedo de hablar de la agresión sexual infantil: de esto, dan fe el sistema judicial y los agresores sexuales a los que he denunciado penalmente.
Si existiera preocupación por la niñez costarricense, se daría información para evitar la agresión sexual infantil y la explotación y el comercio sexual infantil. El sexo es una actividad prematura para los niños. Todos deben respetar el derecho de los niños a no ser agredidos, violentados y violados sexualmente, indistintamente de que el agresor sexual utilice condón o no, o de que se le de pastillas anticonceptivas a las niñas para que el agresor sexual continúe su agresión sin que tenga que preocuparse de un embarazo que lo incrimine y delate.
Creer que el embarazo infantil desaparecerá promoviendo en las niñas el supuesto “derecho” a reclamar condones –de esos que vende la ADC—, lejos de solucionar el problema del embarazo infantil lo agrava porque el condón falla en la prevención efectiva del embarazo, tanto por mal uso del mismo (se coloca inadecuadamente y/o no en todas las relaciones sexuales: “uso imperfecto”), como por problemas en el preservativo mismo (cuando se coloca correctamente y en cada una de las relaciones sexuales: “uso perfecto”), todo lo cual está bien documentado por la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Según la OMS, "la tasa estimada de embarazos con uso perfecto del preservativo, esto es, aquella efectuada entre quienes informan de un uso tal y como debe ser usado (es decir, en modo correcto) y en cada acto o relación sexual (o sea, en modo consistente), es del 3% en 12 meses". (OMS. Effectiveness of Male Latex Condoms in Protecting against Pregnancy and Sexually Transmitted Infections, en Information Fact Sheet, núm. 243, de junio de 2000).
Según la OMS, el uso típico del condón es imperfecto (usado en modo incorrecto), y "la tasa de embarazo con un uso típico puede ser mucho más alta (10-14%) que con un uso perfecto, pero esto es debido principalmente a su uso inconsistente o incorrecto, no al fallo del preservativo" (idem).
A lo anterior, hay que sumar los fallos mecánicos de los condones: A tres de cada 10 hombres se le ha roto alguna vez el condón en los últimos tres meses, según estudio de la revista 'Sexually Transmitted Infections' de Abril de 2007. También hay agujeros en los condones: un estudio realizado entre 2004 y 2006 y publicado en el 2007 promovido por la entidad Consumers International, 492 muestras de los preservativos más comercializados en El Salvador, República Dominicana, Perú, Ecuador y Colombia, fueron analizados en laboratorios de países como Inglaterra para ver si cumplían con los parámetros internacionales de calidad. En la prueba de estallido, el resultado más significativo fue que el 60% de las 125 unidades de varios modelos analizados presentó fallas. Así, siendo como lo es, que el condón es un método de barrera, la propia OMS insiste en que: "las mujeres con condiciones que hacen del embarazo un riesgo inadmisible deben ser informadas que los métodos de barrera para la prevención del embarazo podrían no ser apropiados para aquéllas que no pueden usarlos de manera constante y correcta, debido a su relativamente alto porcentaje de fallas en el uso típico." (OMS. Criterios Médicos de Elegibilidad para el Uso de Anticonceptivos).
La mayoría de los costarricenses tenemos claro que la tragedia de las niñas embarazadas en Costa Rica y la violencia sexual contra ellas, no desaparecerá promoviendo en ellas el uso de los anticonceptivos. Lo que resulta inadmisible, es que la ADC –declarada “de interés público” – promueva un criterio contrario al artículo 156 del Código Penal y a la salud e interés superior de los niños y niñas de nuestro país.

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2 comentarios:

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Gracias por ser una mujer de luz...su lucha nos fortalece a todos y nos enseña cada día

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