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miércoles, 24 de octubre de 2012
Concientización sobre el cáncer de mama
Octubre es el Mes de la Concientización
sobre el cáncer de mama, que es el más frecuente en las mujeres, tanto en los
países desarrollados como en desarrollo. Según la Organización Mundial de la
salud, la mayoría de las muertes por cáncer de mama se producen en los países
de ingresos bajos y medianos, donde gran parte de los casos se diagnostican en
un estadio avanzado sobre todo por la escasa concienciación, a lo que hay que
agregar las barreras que dificultan el acceso a los servicios de salud para las
pacientes.
Por ello numerosas organizaciones
nacionales e internacionales, se organizan cada mes de octubre para
concientizar sobre el cáncer de mama con el fin de aumentar la atención y el
apoyo contra esta enfermedad, que tiene grandes probabilidades de prevención y
cura.
Uniéndome a esta campaña, conviene alertar
a la población sobre el principal factor de riesgo del cáncer de mama del cual
casi no se habla: el aborto provocado. Este es un factor que llega a aumentar
el riesgo hasta un 600% en los casos de más de un aborto. Decenas de estudios
epidemiológicos así lo demuestran, prueba de ello es el vertiginoso aumento de
este tipo de cáncer en mujeres cada vez más jóvenes, que no es la población de
riesgo natural. Es entre ellas donde se ha producido el aumento del 40% de
cáncer de mama registrado en todos los países con altas tasas de aborto.
Así lo reveló también un estudio de Howe
et. al de 2001, publicado en el Journal of the National Cancer Institute (JNCI)
sobre la situación del cáncer en EE.UU. entre los años 1973 y 1998. Le
acompañaban autores del NCI, del ACS, del CDC y de la North American
Association of Central Cancer Registries. Los resultados mostraban claramente
que desde 1987, la incidencia creciente de cáncer de mama (un 40%) se había
dado exclusivamente en el grupo de edad más joven de la muestra (de 50-64
años). Estas mujeres forman parte de la generación del aborto. Actualmente, la
edad de aparición de la enfermedad ha descendido hasta incluso por debajo de
los 30 años.
Otro estudio publicado en el prestigioso
Journal of American Physicians and Surgeons del 2 de octubre de 2007 titulado
“La epidemia del cáncer de mama” (The Breast Cancer Epidemic) realizado en 8
países europeos, halló que el aborto es el “mejor predictor” del cáncer de mama,
prediciendo las tasas de cáncer en Inglaterra y Gales para los años siguientes,
con un 100% de precisión (Patrick Carroll, JAPS 2007).
¿A qué se debe esto? El aborto provocado
interrumpe el proceso natural del desarrollo mamario, dejando a la mama con una
gran cantidad de células pre-mamarias que pueden convertirse en cancerosas. El
aumento de estrógenos durante el embarazo hace proliferar las células mamarias
precancerosas, que no maduran hasta el tercer trimestre del embarazo, poniendo
fin así al 85% de su potencial cancerígeno.
Ahora bien, hay que indicar que la mayoría
de los abortos naturales no suponen un riesgo para el cáncer de mama, pues el
organismo no produce suficiente estrógeno y por ello no proliferan las células pre
mamarias.
Cuando la mujer lleva un embarazo a término,
las hormonas del tercer trimestre convierten las células mamarias en tejido
resistente al cáncer en un 85%, aumentando un 10% más con cada embarazo
posterior a término.
A este proceso biológico se suma otro
factor de riesgo del cáncer: el estrés, que forma parte del Trastorno de Estrés
Post-Traumático debido al aborto. Algunos expertos afirman que el síndrome post
aborto, puede ser un factor desencadenante del proceso de malignización de las
células pre mamarias. Si desea mayor información en este link la encontrará en
forma gratuita en internet:
jueves, 3 de noviembre de 2011
PROBLEMAS MENTALES POST ABORTO
Mucho se ha hablado del síndrome post aborto, pero lamentablemente quienes promueven el aborto dicen que supuestamente es un MITO. Nada mas lejos de la realidad, entre otros estudios podemos citar:
Según un estudio publicado por el Medical Science Monitor, 2002, las mujeres que han abortado tienen un mayor riesgo de padecer depresiones que aquellas que no lo han hecho, . En el trabajo los autores incluyen 1884 mujeres, comprobando que entre las mujeres que tuvieron su primer embarazo entre 1980 y 1992, las que abortaron tenían un 65% más probabilidad de sufrir una depresión. Este trabajo incrementa el número de datos que indican que el aborto favorece el desarrollo de enfermedades siquiátricas (Elliot Institute: News; dreardon@mine4ever.net).
Dos amplios estudios publicados por la British Medical Journal (BMJ, 313; 1431, 1996) y South Medical Journal (95; 834, 2002) parecen demostrar un mayor número de suicidios en mujeres que han abortado, que en aquellas otras que han llevado su embarazo a término.
La mortalidad tras un aborto inducido es 3 veces mayor que tras un parto natural y 1,5 veces mayor que la de las mujeres no embarazadas. Además las mujeres que han sufrido un aborto inducido tienen 6 veces más posibilidades de morir por causa violenta, que las mujeres que paren por vía natural y más de 2 veces de morir por esta causa que las mujeres no embarazadas (American Journal of Obstetrics and Gynecology, 190; 422, 2004).
Comentando este artículo el doctor Hoeldtke manifiesta (American Journal of Obstetrics and Gynecology 191;2182-3,2004) que las mujeres que han sufrido un aborto inducido tienen 6 veces más posibilidad de cometer suicidio que las mujeres que paren por vía natural y 3 veces mas que la población general, dentro del primer año después del aborto.
La existencia de un síndrome post-aborto es defendido por diversos autores (Reardon DC. Ethics Med 18; 23-32, 2002).
La existencia de un síndrome post-aborto es defendido por diversos autores (Reardon DC. Ethics Med 18; 23-32, 2002).
En este sentido se publicó un trabajo en el Journal of Child Psychology and Psychiatry (47;16,2006), en el que se detectan alteraciones de la salud mental en las mujeres jóvenes que han sufrido un aborto. Estas alteraciones incluyen depresión, ansiedad, conducta suicida y otras enfermedades, lo que confirma que el aborto en las mujeres jóvenes puede estar asociado a un incremento de problemas de salud mental.
A pesar de lo dicho, se observa cierta resistencia a reconocer como un cuadro clínico individualizado el síndrome postaborto, que se puede presentar en las mujeres que han sufrido un aborto provocado. Las doctoras Gómez Lavín y Zapata García, recogen en un estudio publicado en la revista Actas Españolas de Psiquiatría (33, nº 6, julio-agosto de 2005) un interesante trabajo en el que se analizan las historias clínica de 10 mujeres que han abortado y que presentan el síndrome pos-aborto, debidamente etiquetado. En todas ellas, el aborto realizado entre los 2 y los 4 meses de gestación, ha supuesto un estrés grave, con síntomas que se iniciaron inmediatamente después del aborto o hasta trascurridos 6 meses del mismo, y que en algunos casos persistieron durante meses o años, en cuatro casos más de 10 años. Este interesante estudio de las doctoras Gómez Lavín y Zapata García, reabre el interés por este síndrome, muchas veces olvidado, pero que según se fundamenta en este artículo puede constituir una realidad clínica objetiva y extremadamente dolorosa para la mujer que ha abortado.
A pesar de lo dicho, se observa cierta resistencia a reconocer como un cuadro clínico individualizado el síndrome postaborto, que se puede presentar en las mujeres que han sufrido un aborto provocado. Las doctoras Gómez Lavín y Zapata García, recogen en un estudio publicado en la revista Actas Españolas de Psiquiatría (33, nº 6, julio-agosto de 2005) un interesante trabajo en el que se analizan las historias clínica de 10 mujeres que han abortado y que presentan el síndrome pos-aborto, debidamente etiquetado. En todas ellas, el aborto realizado entre los 2 y los 4 meses de gestación, ha supuesto un estrés grave, con síntomas que se iniciaron inmediatamente después del aborto o hasta trascurridos 6 meses del mismo, y que en algunos casos persistieron durante meses o años, en cuatro casos más de 10 años. Este interesante estudio de las doctoras Gómez Lavín y Zapata García, reabre el interés por este síndrome, muchas veces olvidado, pero que según se fundamenta en este artículo puede constituir una realidad clínica objetiva y extremadamente dolorosa para la mujer que ha abortado.
Así, podríamos continuar muchos otros estudos, pero recientemente leí, en el Boletin Provida Press, No. 380, que tan gentilmente recibo del Dr. Justo Aznar, del Instituto de Ciencias de la Vida, que se ha publicado una importante revisión médica en el British Journal of Psychiatry (199; 180-186, 2011) en la que se aborda el estudio de las posibles secuelas psicológicas del aborto. AQUI EL LINK AL BJP
En ella se destaca en primer lugar las limitaciones metodológicas de los más recientes artículos publicados sobre esta materia lo que exigía una profunda rev isión del tema para proporcionar claridad a la sociedad y a los médicos.
Se comparan cuatro grupos de mujeres:
1) Que no han abortado;
2) Que se han quedado embarazadas sin planificarlo;
3) Que se han quedado embarazadas planificándolo;
4) Que han abortado.
La revisión evalúa 22 estudios, que incluyen 877.181 participantes, de los cuales 163.831 habían abortado.
Al evaluar los resultados se comprueba que las mujeres que han abortado tienen un 81% de probabilidades mas de tener problemas mentales que las que no lo han hecho.
A la vez se detecta que cerca del 10% de las mujeres que presentan problemas mentales, pueden atribuirlos a haber abortado previamente.
Que el peligro de sufrir problemas de ansiedad aumenta un 34 %, la posibilidad de padecer una depresión un 37%; la de caer en el alcoholismo un 110% y la de iniciarse en el consumo de marihuana un 220%.
En ella se destaca en primer lugar las limitaciones metodológicas de los más recientes artículos publicados sobre esta materia lo que exigía una profunda rev isión del tema para proporcionar claridad a la sociedad y a los médicos.
Se comparan cuatro grupos de mujeres:
1) Que no han abortado;
2) Que se han quedado embarazadas sin planificarlo;
3) Que se han quedado embarazadas planificándolo;
4) Que han abortado.
La revisión evalúa 22 estudios, que incluyen 877.181 participantes, de los cuales 163.831 habían abortado.
Al evaluar los resultados se comprueba que las mujeres que han abortado tienen un 81% de probabilidades mas de tener problemas mentales que las que no lo han hecho.
A la vez se detecta que cerca del 10% de las mujeres que presentan problemas mentales, pueden atribuirlos a haber abortado previamente.
Que el peligro de sufrir problemas de ansiedad aumenta un 34 %, la posibilidad de padecer una depresión un 37%; la de caer en el alcoholismo un 110% y la de iniciarse en el consumo de marihuana un 220%.
Coincido plenamente con el Boletin Provida Press, que ante un tema tan debatido como el síndrome post-aborto, o si se quiere los posibles efectos mentales posteriores al aborto, conviene señalar que esta revisión es la más amplia que se ha realizado en el mundo hasta la fecha con la finalidad de tratar de evaluar la relación entre aborto y trastornos mentales.
A la vista de estos datos, avalados por la evidencia médica, parece de justicia informar a las mujeres que han considerado practicarse un aborto sobre los riesgos psicológicos que el aborto puede acarrearles. La mujer tiene derecho a esa información veraz.
Por otra parte, la información resulta relevante para los Diputados costarricenses, teniendo en consideración que en la Asamblea Legislativa, se está discutiendo en la Comisión de Derechos Humanos, el proyecto de ley 16887, que pretende incluir un capítulo de Derechos Sexuales y Reproductivos en la Ley General de Salud, lo que permitiría el aborto en Costa Rica, de forma tal que se rechace el proyecto porque el aborto lesiona a la mujer.





