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La familia fundada en el matrimonio es un bien fundamental para toda sociedad. Los matrimonios estables son garantía de los valores que nacen en las relaciones familiares saludables.

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Es un organismo completo, aunque inmaduro, y a no ser que se lo impida la enfermedad o la violencia, se desarrollará hasta su etapa madura, nacerá y vivirá muchos años hasta su muerte natural.

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jueves, 8 de mayo de 2014

¿Aborto por agresión sexual?

¿Matar al inocente e indefenso?
El aborto en los casos de embarazo, por violación o incesto, es un tema difícil: nadie quiere herir a quien ha sufrido semejante trauma. Para algunos, el aborto parece una respuesta compasiva, pero realmente ¿Lo es?
El aborto no quitará el trauma por la agresión sexual, más bien hay que recordar las secuelas psicológicas que deja en la mujer (síndrome post aborto). El aborto no es terapia, no "cura", únicamente agrega más trauma al que ya está sufriendo la mujer.
En una importante revisión médica publicada en el British Journal of Psychiatry (199; 180-­186, 2011) se abordó el estudio de las posibles secuelas psicológicas del aborto.  La revisión que evalúa 22 estudios, que incluyen 877.181 participantes, de las cuales 163.831 habían abortado, comprobó que las mujeres que lo hicieron aumentan en un 81% las probabilidades de tener problemas mentales que las que no lo han hecho.
El peligro de sufrir problemas de ansiedad aumenta en un 34 %; la posibilidad de padecer una depresión en un 37%; la de caer en el alcoholismo en un 110% y la de iniciarse en el consumo de marihuana en un 220%.
Alentar a la mujer a dar salida a su enojo desplazándolo mediante una venganza contra su hijo, solamente produce un impacto negativo y actitudes auto destructivas en su mente. En el mejor de los casos el aborto sólo ocultará uno de los síntomas físicos de la violación, pero en su lugar, la mujer tendrá que enfrentarse con el recuerdo constante de que ha matado a su hijo.
El aborto no es una buena solución. En el libro "Victims and Victors" (Víctimas y Vencedoras) basado en las historias de casi 200 mujeres que quedaron embarazadas luego de una violación o una relación incestuosa, ellas dijeron que el aborto no fue una "solución" que las ayudara sino que solo añadió más trauma.
La mayoría indicó que el aborto fue el resultado de la presión que ejercieron quienes estaban cerca de ellas o porque no encontraron apoyo. En los casos de incesto, la decisión de abortar se tomó para cubrir esa agresión sexual.
Edith, quedó embarazada de su padrastro cuando tenía 12 años y fue llevada por su madre a abortar. Años después Edith escribió: "A lo largo de los años he estado deprimida, suicida, furiosa, sola, indignada, y he sentido una sensación de pérdida... El aborto que se suponía que era "lo mejor para mí", no lo ha sido. Por lo que yo puedo decir, sólo "salvó su reputación", "resolvió sus problemas", y les permitió seguir con sus vidas alegremente. (...) Los problemas no se terminan con el aborto, éste sólo empeoró las cosas."
Kathleen, quien dio a luz y crio a su hijo después de sufrir una violación, en una cita cuando era apenas una adolescente, y escribió que creía que los defensores del aborto se han aprovechado de historias como la suya: "He vivido una violación, y también estoy criando a mi hijo que fue concebido en la violación, me siento personalmente ofendida y agredida, cada vez que oigo que el aborto debería ser legal en casos de violación e incesto. Siento que estamos siendo utilizadas para promover el tema del aborto, a pesar de que no se nos ha pedido contar nuestra versión de la historia."
El experto David C. Reardon dice: "En las víctimas de la violación que quedaron embarazadas y que sabiamente eligieron mantener la vida de su hijo, la elección por el nacimiento es la elección que triunfa sobre la violación, es la elección del bien sobre el mal, el triunfo del amor sobre la violencia. Una elección así viene a decir que "la violación no va a regir mi vida", que aunque yo haya sido violada, no voy a someterme a la ley de la violencia sino del amor. Es una elección que saca algo bueno de lo que parece ser tan intrínsecamente malo. En lugar tener que recordar el temor y la vergüenza que pasó, su elección en favor de la vida le permitirá recordar su coraje y generosidad."
El aborto nunca es una solución: agrede a la mujer y mata al inocente e indefenso.

Publicado en la columna Al pan... pan, Diario Extra 8 de mayo del 2014

lunes, 27 de febrero de 2012

¿Aborto por violación o incesto?



El aborto en los casos de embarazo por agresión sexual es un tema difícil: nadie quiere herir a aquellas que han sufrido semejante trauma. Para muchos, el aborto parece una respuesta compasiva para las mujeres y niñas que quedaron embarazadas como resultado de una violación o de una relación incestuosa. 

Sin embargo, hay que recordar que todos los argumentos contra el aborto fundamentados en las secuelas psicológicas que deja en la mujer, son también válidos para los casos de violación. El aborto es "una cura" que únicamente agrava la "enfermedad". 

Sin duda las emociones que rodean la violación y el aborto son tan semejantes, que el aborto no hará más que reforzar las actitudes negativas. Como la violación, el aborto acentúa la sensación de culpa; baja la auto-estima; reafirma la sensación de haber sido sexualmente violentada; acentúa los sentimientos de haber perdido el control o de ser manejada por las circunstancias; intensifica los sentimientos de rechazo a los hombres; desencadena frigidez, etc. 

Así, el aborto en la víctima de la violación lo único que hace es reforzar esos sentimientos negativos, y no hace nada para promover la paz y la reconciliación interior que la mujer tanto necesita.

Alentar a la mujer a dar salida a su enojo desplazándolo mediante una venganza contra su hijo, solamente produce un impacto negativo y actitudes auto destructivas en su mente . En el mejor de los casos el aborto sólo ocultará uno de los síntomas físicos de la violación, pero en su lugar, la mujer tendrá que enfrentarse con el recuerdo constante de que ha matado a su hijo.

El aborto no es una buena solución, así consta en el el libro "Victims and Victors" (Víctimas y Vencedoras) basado en la historias de casi 200 mujeres que quedaron embarazadas luego de una violación o una relación incestuosa. 

Las mujeres que compartieron sus historias en el libro, dijeron que el aborto no fué una "solución" que las ayudara sino que solo añadió más trauma. 

Muchas de esas mujeres indicaron que el aborto fué el resultado de la presión que ejercieron quienes estaban cerca de ellas o porque no encontraron apoyo. En los casos de incesto, la decisión de abortar se tomó para cubrir esa agresión sexual. 

Una mujer, Edith, quien quedó embarazada de su padrastro cuando tenía 12 años y fué llevada por su madre a abortar. Años después Edith escribió:
"A lo largo de los años he estado deprimida, suicida, furiosa, sola, indignado, y he sentido una sensación de pérdida... El aborto que se suponía que era "lo mejor para mí", no lo ha sido. Por lo que yo puedo decir, sólo "salvó su reputación", "resolvió sus problemas", y les permitió seguir con sus vidas alegremente. (...) Los problemas no se terminan con el aborto, éste sólo empeoró las cosas."
Otra mujer, Kathleen DeZeeuw, quien dió a luz y crió a su hijo después de sufrir una violación, en una cita cuando era apenas una adolescente, y escribió que creía que los defensores del aborto se han aprovechado de historias como la suya:
"He vivido una violación, y también estoy criando a mi hijo que fué concebido en la violación, me siento personalmente ofendida y agredida, cada vez que oigo que el aborto debería ser legal en casos de violación y incesto. Siento que estamos siendo utilizadas para promover el tema del aborto, a pesar de que no se nos ha pedido contar nuestra versión de la historia."
"Víctimas y Vencedoras" se basó en un estudio de 192 mujeres que quedaron embarazadas como resultado de violación o incesto. De las encuestadas, 164 fueron víctimas de violación y 28 fueron víctimas de incesto (agresión sexual que involucra a un miembro de la familia). En general, el 69 por ciento continuó el embarazo y criaron a su hijo o lo dieron en adopción. El 29 por ciento tuvieron un aborto y un 1,5 por ciento tuvieron un aborto involuntario.

Casi el 80 por ciento de las mujeres que abortaron el embarazo reportaron que el aborto había sido la solución equivocada. La mayoría de las mujeres que tuvieron abortos, dijo que el aborto sólo aumentó el trauma que estaban experimentando producto de la violación.

En muchos casos, la víctima enfrentaba una fuerte presión o exigencias para abortar: 43 por ciento de las víctimas de violación que abortaron dijeron que se sentían presionadas o estaban fuertemente dirigidas por miembros de la familia o trabajadores de la salud para abortar.

En casi todos los casos en que una víctima de incesto tuvo un aborto, la decisión la tomaron los padres de la menor o el propio agresor sexual. En varios casos, el aborto se llevó a cabo en contra de los deseos expresados ​por la muchacha embarazada ​y, en algunos casos, sin que tuviera conocimiento de que estaba embarazada, o que el aborto se llevaba a cabo.

Más del 80 por ciento de las mujeres que llevaron sus embarazos a término, dijo que estaban contentas de que haber continuado con el embarazo. Ninguna de las mujeres que dieron a luz a un niño concebido en una agresión sexual expresó su pesar o deseaba haber abortado en su lugar.

Coincido con el experto en el tema, Dr. David C. Reardon, Director del Instituto Elliot cuando dice:
"En las víctimas de la violación que quedaron embarazadas y que sabiamente eligieron mantener la vida de su hijo, la elección por el nacimiento es la elección que triunfa sobre la violación, es la elección del bien sobre el mal, el triunfo del amor sobre la violencia. Una elección así viene a decir que "la violación no va a regir mi vida", que aunque yo haya sido violada, no voy a someterme a la ley de la violencia sino del amor. Es una elección que saca algo bueno de lo que parece ser tan intrínsecamente malo. En lugar tener que recordar el temor y la vergüenza que pasó, su elección en favor de la vida le permitirá recordar su coraje y generosidad."
El aborto nunca es una solución: agrede a la mujer y mata al que sabemos inocente e indefenso.